Júcar: Geografía, Historia y Cultura de Albacete

Los rios Júcar y Cabriel suman 700 km de cuenca en total y son dos de los alicientes turísticos más importantes de Albacete, en particular de las comarcas de La Manchuela y Mancha-Júcar Centro. Pero dicha transcendencia actual en nada desmerece la impronta que han marcado en su geografía, su cultura e historia.


Playeta_AlcalaY es precisamente esa geografía especial, esa huella histórica y la influencia en tradiciones, etnografía y cultura, la que nos descubre esta ruta intercomarcal que incluye Albacete Mágico, la Ruta del Agua.

Arranca esta en el término de Villalgordo del Júcar, en las Hoces del Batanejo, impresionante paisaje con paredes de 20 metros que el Júcar ha moldeado durante miles de años. En Fuensanta, el paraje del Puente San Alejandro es testigo del devenir de la industria local. Allí, donde hoy hay una central hidroeléctrica en desuso, hubo un molino harinero y una fábrica de papel.

La historia nos abruma en Puente Torres, pedanía de Valdeganga, donde un puente de origen romano, nos cuenta que, entonces, sobre el Júcar, se cruzaban dos calzadas romanas, una dirección Zaragoza y otra, paralela al rio, dirección Valencia.

En Alcalá del Júcar, tras uno de tantos meandros con los que nos regala el Júcar a su paso por La Manchuela, el agua vuelve a “relajarse”, y allí mismo nos encontramos con playa fluvial, que hace las funciones de zona de recreo y baño.

Poco después el Júcar se enfrenta a dos de las últimas obras de ingeniería que sobre él se han construido, los embalses de Tolosa y El Molinar. Su uso industrial, para la producción de energía eléctrica, ha dado paso hoy a dos enclaves privilegiados, desde el punto de vista del paisaje y la fauna.